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PIELONEFRITIS PORCINA

Actinobaculum suis
 
Descripción
La cistitis y la pielonefritis son infecciones de origen bacteriano que afectan el tracto urinario, con inflamación de la vejiga y posteriormente de riñones.
Ataca principalmente a las cerdas adultas, frecuentemente después del servicio y la multiparidad es considerada un importante factor de riesgo.
El principal agente causal de esta infección es Actinobaculum suis. Otros posibles agentes causales incluyen a Escherichia coli, Streptococcus spp, Proteus spp, y Pseudomonas spp, los cuales pueden actuar facilitando el establecimiento de Actinobaculum suis o bien pueden actuar como invasores secundarios, una vez que Actinobaculum suis se ha establecido.

Actinobaculum suis es parte de la flora normal del cerdo sano en la zona del divertículo prepucial, convirtiéndose el macho en la principal fuente de infección para las cerdas.
La mayoría de los machos infectados permanecen sin signos clínicos y en muy pocos casos se ha señalado una pielonefritis moderada.

La infección está estrechamente relacionada con factores predisponentes, como traumatismos a nivel del canal vaginal y de la uretra durante la monta y el parto, así como con factores relacionados con la falta de higiene en los paritorios, especialmente debido a la alta contaminación fecal, baja disponibilidad de agua y alta temperatura ambiental.

Los síntomas se observan entre los primeros 21 y 28 días posteriores a la monta; en esta etapa la orina de la cerda se hace alcalina, condición que permanece hasta por tres semanas post-parto y favorece la supervivencia y multiplicación de Actinobaculum suis.
Las cerdas enfermas presentan inapetencia, sed aumentada, conjuntivas de los ojos enrojecidas, vulva húmeda manchada de sangre y/o pus, orina blanquecina o con sangre y en estados avanzados, hipotermia y muerte.

Es frecuente observar signos reproductivos con caída de la fertilidad; se pueden presentar descargas vaginales, abortos, repeticiones de celo, madres no gestantes, afectando seriamente la eficiencia reproductiva.

Sin embargo, existe controversia entre autores acerca de si Actinobaculum suis puede conducir a estas alteraciones y algunos consideran que la falla reproductiva no está asociada con esta enfermedad específicamente, sino que resulta como una consecuencia de la misma.

Las cerdas que sobreviven a la infección o que responden pobremente al tratamiento permanecen crónicamente infectadas.

Prevención y Control

1.- Mirar a todas las cerdas durante el período de riesgo, o sea después del servicio (0-28 días) y parto, a fin de detectar algún signo clínico sugerente. El tratamiento será más efectivo cuando más temprano se aplique.

2.- Asegurar la mayor confortabilidad posible a las madres en los meses de calor y aumentar la disponibilidad de agua, con aumento del volumen y la presión de salida de la misma.

3.- Mantener las normas de higiene, con limpieza y desinfección de los sitios de alto riesgo como verraqueras y paritorios.

4.-Lavar las madres previo al servicio y parto.

5.-Reducir la manipulación manual en los partos, lavarse las manos, utilizar guantes y descartarlos con cada parto, con la finalidad de evitar convertirse en transmisor de la enfermedad. En caso de realizar manipulación manual durante el parto se deben suministrar antibióticos.

6.- Con los verracos se debe guardar las mismas normas de higiene, lavarse las manos, utilizar guantes distintos entre uno y otro al manipular el pene durante la monta y la recolección de semen para Inseminación artificial.

7.- No utilizar para la reproducción madres con descargas vaginales, separarlas y realizar la evaluación bacteriológica de estas descargas, así como del semen del verraco.
 

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