AGRICULTURA CONSTRUCCION Y GANADERIA EN ARGENTINA

ANAPLASMOSIS

Anaplasma marginale
Anaplasma bovis
Anaplasma centrale
Paraanaplasma caudatum


La anaplasmosis, causada por especies del género Anaplasma, es una enfermedad que afecta a bovinos, ovinos, caprinos, búfalos y algunos rumiantes salvajes, caracterizada esencialmente por un aumento en la temperatura y una anemia progresiva.
El microorganismo se localiza obligatoriamente dentro de los glóbulos rojos, tiene forma esférica, un tamaño de 0,2 a 1 m y se tiñe de azúl púrpura con la coloración de Giemsa.
El de mayor capacidad para originar graves problemas es Anaplasma marginale.


Transmisión
La enfermedad es transmitida principalmente por garrapatas Ixodes, Boophilus microplus y Amblyomma, aunque la transmisión mecánica por intermedio de moscas y tábanos y el hombre, es sumamente importante en la difusión de la enfermedad.
La Anaplasmosis es una enfermedad de los animales adultos, puesto que los jóvenes poseen una resistencia natural: ante una primoinfección el mayor riesgo lo corre el animal de mayor edad.


Anaplamosis bovina


Ciclo de vida
El microorganismo, una vez dentro del torrente sanguíneo, penetra el glóbulo rojo por endocitosis; proceso que consiste en la invaginación de la membrana celular del eritrocito y la formación de una vacuola alrededor del anaplasma: el microbio es capaz de entrar o salir de la célula huésped sin destruirla.
Esta propiedad, conjuntamente con el hecho de que la anemia en el caso de la Anaplasmosis se debe a un proceso inmunológico, explican el por qué en esta enfermedad no hay hemoglobinuria, a pesar de la grave pérdida de glóbulos rojos.
De allí en adelante comienza su multiplicación y al cabo de tres a cinco semanas se evidencian en los frotis sanguíneos, constituyendo éste, el período prepatente de la enfermedad.
Luego viene un período patente, donde el parásito se multiplica masivamente, pudiendo llegar a infectar 70% de los eritrocitos.

La anemia máxima ocurre del primero al cuarto día después del máximo de parasitemia. Por ello la anemia, como síntoma clínico, no se evidencia sino cuando ha ocurrido una pérdida de alrededor de 40 a 50% del valor inicial del hematocrito.
Si no hay tratamiento el animal muere, pero si por el contrario, se recupera después de ser tratado, pasa al estado crónico o portador.
El período convaleciente es de uno a dos meses y puede complicarse por recidivas de la enfermedad. De allí la importancia de la vigilancia de los animales recuperados de una Anaplasmosis durante este período de convalescencia.


Síntomas clínicos
Durante la fase aguda de la enfermedad, los síntomas clínicos más significantes son: fiebre, anemia, aislamiento del animal, debilidad, disminución de la producción, pérdida de apetito, deshidratación, respiración dificultosa, constipación, temblor muscular e ictericia en los casos muy avanzados. Las vacas enfermas con preñez avanzada, frecuentemente abortan.
En animales muertos por Anaplasmosis, a través de la necropsia se observa deshidratación, sangre acuosa, acumulación de fluido en el pericardio y cavidad pleural, pulmones edematosos, hígado aumentado de tamaño y de color amarillento, vesícula biliar repleta, bazo aumentado de tamaño y de color oscuro (casi negro) y hemorragias petequiales en el pericardio.

AGRICULTURA CONSTRUCCION Y GANADERIA EN ARGENTINA