El
Shorthorn fue la primera raza bovina de pedigree en llegar al país y,
en consecuencia, de iniciar los cruzamientos con los vacunos Criollos, comenzando así
la época del "mestizaje". Esto ocurrió en 1826, cuando el ganadero británico
John Miller
importó desde su patria el toro "Tarquin" para su estancia "La
Caledonia" (Cañuelas - Provincia de Buenos Aires).
Al igual que en su país de origen, Gran Bretaña, y en otras naciones como Australia,
Canadá, Estados Unidos y Sudáfrica, algunos de nuestros rodeos Shorthorn fueron
seleccionados para producir carne, mientras que otros, leche.
En 1937, por ejemplo, en un total de 2.847.000 vacas lecheras, el 63% eran Shorthorn.
Pero esta cifra fue cayendo con la introducción de las razas lecheras especializadas,
por lo que los rodeos Shorthorn carniceros absorbieron a los lecheros, adquiriendo
una sobresaliente aptitud materna, que se traduce en crías con altos pesos al destete.
Y ésta es la gran ventaja que tienen los criadores argentinos sobre los productores
de aquellos países que mantienen ambos tipos de Shorthorn.
Las cualidades
principales del Shorthorn argentino, dueño de un biotipo muy productivo para las condiciones pastoriles, son, además de la gran aptitud materna mencionada,
rusticidad, fertilidad, facilidad de parto y calidad carnicera.
Así, nuestros reproductores Shorthorn - astados y mochos - al imprimir a la progenie
todas las ventajas del vigor híbrido, son considerados altamente mejoradores en
programas de cruzamientos. Ello ha sido demostrado por numerosas evaluaciones
nacionales realizadas por instituciones de reconocida idoneidad, como el Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA - SAGPyA). Estos y otros estudios también
demostraron que la carne de novillo con sangre Shorthorn, se destaca por su terneza
y óptimo veteado, asegurando al consumidor cortes con palatabilidad poco común.
En 1921, la
fundación de la Asociación Argentina de Criadores de Shorthorn, resultó
trascendental para la promoción de la raza en el país. La entidad organiza exposiciones
y remates, y en los últimos años ha abastecido al mercado alemán con carne Shorthorn,
dentro de la cuota Hilton asignada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentación de la Nación (SAGPyA).
En la Argentina, a diferencia de la gran mayoría de los países ganaderos, los
registros del Shorthorn de pedigree - y de las demás razas - no son llevados por las
respectivas Asociaciones de Criadores, sino por la Sociedad Rural Argentina, fundada
en 1866. Sí, en cambio, nuestra Asociación es responsable de los registros de Puro
Controlado de la raza. Este está integrado por aquellos toros y vientres puros
(pero no
registrados en el Herd Book Argentino) aprobados por un inspector de la entidad en base a
sus características fenotípicas. Y estos toros Puros Controlados son los que se
utilizan en los rodeos comerciales del país, transmitiendo a sus crías todas las
cualidades originales, ya que en este registro no está permitida la introducción de
otras razas.
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